Esta quizá sea una de las mayores curiosidades de la Feria de Abril de Sevilla que, para muchos sea interesante descubrir, y aquí te la vamos a desentrañar.
El uso de los farolillos en la Feria es uno de esos casos donde la casualidad y la necesidad se unieron para crear un icono. Su origen es tan curioso como práctico.
Aquí tienes las tres razones principales de por qué el Real se llena de estas esferas de papel:
1. El origen real: Una visita de Isabel II (1877)
Aunque la Feria empezó en 1847, los farolillos no aparecieron hasta 30 años después. En 1877, la reina Isabel II visitó la Feria. Para recibirla con honores, el Ayuntamiento decidió decorar el recinto de una forma especial.
Se instalaron farolillos de papel (llamados en aquella época «venecianos» o «chinos») que cubrían las rudimentarias luces de gas. Gustaron tanto a la Reina y a los sevillanos que, desde el año siguiente, se convirtieron en un elemento obligatorio de la estética del Real.
2. Una solución para «embellecer» la luz
En el siglo XIX, la iluminación de la Feria era funcional pero fea:
- Primero fueron candiles de aceite y petróleo que humeaban.
- Luego vino el gas, con llamas que deslumbraban o daban una luz demasiado blanca y fría.
- El farolillo de papel actuaba como un difusor: suavizaba la luz, ocultaba las bombillas desnudas y bañaba el Real con ese tono anaranjado y cálido que hoy es la marca de la casa.
3. La conexión con la arquitectura efímera
La Feria de Sevilla es una «ciudad de papel y tela». Como las casetas eran originalmente tiendas de campaña de lona, el papel era el material más coherente, barato y fácil de montar y desmontar.
Curiosidades que quizás no sabías:
- El «techo» de la Feria: En un año normal, se instalan más de 200.000 farolillos en todo el recinto.
- El peligro del viento: Los farolillos son el elemento más frágil. Si se levanta un fuerte viento (el famoso «levante») o llueve mucho, el Ayuntamiento activa un protocolo para retirarlos rápidamente, ya que si se mojan pesan demasiado y pueden romper los cables eléctricos.
- ¿Por qué son blancos y rojos/verdes?: Al igual que las lonas de las casetas, los colores de los farolillos suelen ir a juego con la bandera de la ciudad (rojo y blanco) o de Andalucía (verde y blanco).
Hoy en día, aunque las bombillas son LED por sostenibilidad, el farolillo se mantiene porque sin ese filtro de papel, el Real perdería su «magia» nocturna. Es lo que convierte una calle normal en un salón de baile bajo las estrellas.
