En la Feria de Sevilla, como en cualquier otro evento, no puede faltar tampoco la rica gastronomía con la que los sevillanos y las personas llegadas de fuera de Sevilla, llenen sus estómagos durante estos días.
La gastronomía de la Feria es un ritual de supervivencia y placer. En una caseta no se busca la alta cocina sofisticada, sino el «picoteo» compartido, platos que aguanten bien el calor y, sobre todo, mucha fritura de calidad para compensar el efecto del alcohol.
Aquí tienes los pilares de lo que se come (y bebe) en el Real:
1. El «Pescaíto» Frito
Es el rey absoluto, especialmente la noche de la inauguración. La clave es el aceite de oliva virgen y la harina de gran calidad.
- Lo que no falta: Boquerones, calamares, chopitos, adobo (cazón marinado) y puntillitas.
- El secreto: Se sirve en cartuchos de papel o fuentes grandes en el centro de la mesa para compartir.
2. El Jamón Ibérico y las Cañas de Lomo
Es el «fondo de armario» de cualquier caseta. Un buen plato de jamón cortado a cuchillo es la medida de la calidad de una caseta. Se acompaña siempre de picos y regañás (esos panes crujientes tan típicos de Sevilla que son adictivos).
3. El Caldo con Jerez
Parece una locura tomar algo caliente con el calor que suele hacer, pero el caldo de puchero (con su ramita de menta o hierbabuena) es el «salvavidas» de la Feria. Se toma sobre todo a partir de media tarde o de madrugada para asentar el estómago y recuperar fuerzas.
4. La Tortilla de Patatas y los Montaditos
- La Tortilla: Es el plato más socorrido. En la Feria suele ser contundente y bien cuajada.
- Montaditos: El más famoso es el de lomo con pimientos o el de pringá (los restos del cocido: carne, tocino y chorizo desmenuzados y mezclados). Es el combustible perfecto para seguir bailando.
5. El Marisco
Aunque parezca mentira, en mitad del albero se consume muchísimo marisco. Destacan las gambas blancas de Huelva y los langostinos de Sanlúcar. Es el toque de distinción en las mesas de mediodía.
El apartado de «Supervivencia»: La Bebida
Aquí no hay discusión posible, la Feria tiene sus propias leyes:
- El Rebujito: Manzanilla mezclada con refresco de lima-limón y mucho hielo. Es traicionero: está fresquito, no parece que tenga alcohol, pero al cabo de tres jarras… cuidado.
- La Manzanilla: Para los puristas. Se bebe en catavinos (esas copas pequeñas y alargadas). Es un vino seco de Sanlúcar de Barrameda que marida a la perfección con el jamón y el pescado.
El Cierre: Chocolate con Buñuelos o Churros
No te puedes ir del Real sin pasar por los puestos de las buñoleras o las churrerías que hay a la salida (camino a la Calle del Infierno).
- La tradición manda tomarse un chocolate caliente con una «rueda» de churros, también conocidos como «calentitos» (o buñuelos hechos a mano) antes de coger el taxi o el metro de vuelta a casa. Es el punto final perfecto para que la resaca del día siguiente sea más leve.
Una curiosidad: En la Feria se consume más Manzanilla de Sanlúcar en una semana que en casi todo el resto del mundo durante un año entero. ¡Las bodegas se preparan meses antes para este «desembarco»!
